jueves, 14 de octubre de 2021

A machete voy

Reconozco que he perdido esa sonrisa. Esa con la que hacía estremecer a las masas cada vez que una frase lapidaria saliendo de mi boca iba con ella acompañada. Y no cualquier frase no, todas estaban medidas con escuadra y cartabón. Minuciosamente estudiadas para provocar, para incomodar e incluso algunas veces para enamorar. 

Ya no soy así. Ahora disparo y después pregunto. Ahora ya no pido permiso, porque ya nadie me ve venir; prefiero pedir perdón si algún día la lío y no me queda campo pa' correr...

A machete como forma de vida, cortando el aire con solo un suspiro. A machete voy en las preguntas, porque no me dan miedo las respuestas.
Machete en boca, como aquel grupo de capitanas veneno que conocí una tarde detrás de una mesa de mezclas. 
A machete con todo aquel que cuestione mi autoestima, con cualquiera que me quiera ver sangrar sin pelear primero. 

¿Algún problema? ¡Protesta!, que yo me lo tomaré con karma. Protesta contra mí, que ya se encargará el tiempo de ponerte en tu espacio. 
Cancela, bloquea y silencia todo lo que tenga que ver conmigo, que si hablamos de ver prefiero no tener nada que ver contigo.

De tanto como me han dicho que soy el dem...¡No! Todavía me falta para eso.

La vida como tal son 4 días: el de tu nacimiento y el de tu muerte son fijos y dependientes, pues la ocurrencia de uno implica la del otro. Los otros dos días los elegimos nosotros. 

En mi caso, uno de ellos fue cuando me di cuenta de que jamás sería nada si me pasaba la vida admirando a mis ídolos en vez de seguir sus pasos. 

El último día sin duda fue cuando el paracaidista aquel pegó el carajazo contra la farola, no veas lo que me pude reír...

Bueno, en verdad son 5 días, porque uno de ellos lo reservamos para la comedia.

El quinto todavía no lo he descubierto y creo que voy a dedicarme en cuerpo y alma por hacerlo. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario