viernes, 13 de noviembre de 2020

Yo me dejé de querer cuando menos lo esperaba

 Como el aroma de humo,

 como la lluvia en septiembre,

 como tu risa en mi espalda,

 como la cama caliente.


 Como las sábanas blancas, 

como el amor en verano,

como el pellizco en el alma,

 como mi vida en tus manos.


Qué más da lo que ocurra fuera, si dentro hace calor. Qué más da lo que diga la gente, si la gente dice muchas cosas. Qué más da cómo pase el tiempo, si en tu espacio va más despacio. 

Tú me dejaste de querer, yo me dejé de querer, nosotros dejamos de querernos. Tanto que nos dejaron de querer a los dos. A ti porque te sobraba, a mí porque no tenía.

Empecé a creerme aquello que decías, que dependía del amor para ser feliz, que habían otras maneras de llegar al paraíso de la indiferencia, pero fue demasiado tarde, ya habías penetrado los muros de acero de mi alma, deshiciste la maleta y colgaste tus cuadros en las blandas paredes de mi corazón. 

Hoy no están los cuadros, ni tus cosas, ni tu mirada bruja, ni tus canciones, ni tu sonrisa, pero se han quedado los agujeros de los clavos, cual cicatrices eternas. 

De esta saldremos mejores, tú por haberme leído, y yo por haberte olvidado. 

Para los demás amores, otra canción:



miércoles, 14 de octubre de 2020

Canción a mi crush

Acabando el whisky de las doce de la noche

Fumando marihuana encerrados en el coche,

Tirando beef a los secreta con un mofe,

perdiendo las papelas y los papeles con el roce. 


Tomando, hasta comernos a besos

Cogernos, hasta en el último verso

Planeando, la caída de occidente

Guillotina para el Rey y Pablo Hasel presidente.


(Estribillo)

Rock the body! Revolución,

Aquí a la policía les quemamos el camión. 

Rock the body! Insurrección

Se va a enterar Felipe de quién es la auténtica legión. 


Rock the body! Basta de ser

el hazmerreir de Europa

ilegalicemos al PP


Estudiando duro pa sacarnos la carrera

Esperando nuestro turno 

porque aquí el que espera desespera. 

Malviviendo, ansiedad y sin dinero.

Mientras vemos al fascismo divirtiéndose en El Hormiguero. 


Currando, hasta quedar en los huesos

Cobrando, para pagar los excesos

Planeando, la caída de occidente

Guillotina para el Rey y Pablo Hasel presidente.


(Estribillo)





miércoles, 5 de agosto de 2020

Revolución, testamento y libertad.

Miles de personas claman en Madrid por la III República

Sinceramente colegas, me resulta bastante complicado seguir en la lucha continua por la supervivencia. Solo pido que si el coronavirus me mata me entierren fuera de España, en un sitio donde haga mucho frío, que soy de piel blanca y quemadura fácil. 

Que a mi funeral solo vengan los servicios esenciales, es decir, mis amigos y mi guitarra. Que me canten el credo del Capitán Veneno y algunas letras mías de una carpeta que tengo por ahí guardada...

Si no, me matará LA corona, que escribir se me da mejor que a ellos robar, porque mis poesías no hay quien las pille, pero al emérito le hemos pillado con las manos en la masa.

Si tampoco me matan ellos, lo harán las nuevas generaciones. No me creo que haya tan poco sentimiento de revolución con lo mucho que cancelamos en Twitter a la primera de cambio, a la primera sospecha, al primer bulo. Dejad de fabricar desgraciados, vayamos a por los que ya existen en el congreso y en el senado.

¿Todo va a salir bien? Y un nabo, dejad de mentirle a los niños. Las cosas solo salen bien para los de siempre, hasta en el fin del mundo. Salen del carajo para quien puede comprar tranquilidad, seguridad y techo. Para el pueblo solo salen bien algunas veces contadas, concretamente aquellas en las que hemos tenido que montar barricadas, quemar leña y cortar cabezas.

Pero no me malinterpretéis, yo la revolución si no es con amor tampoco la quiero, el problema es que ya somos lo suficientemente mayorcitos como para andar creyéndonos todos los guiones de las películas, y empezar a escribir los nuestros. Secuencia 1, exterior/calle, voz alzada y puño en alto. Lo demás no me vale ni lo siento. 

Ojalá podamos volver a abrazarnos, comernos la boca y fundirnos piel con piel, lo deseo con toda mi alma porque me resigno a pensar que todo eso ha acabado para siempre. Quizás lo convirtamos en algo clandestino, quizás el amor se considere un acto terrorista...

¿No es eso lo que querían? Ahí lo tienen, los mejores trabajadores serán los que ni sientan ni padezcan, los que vivan en su burbuja durante toda la vida, a quienes prohibamos acercarse a menos de tres metros de la verdad, por si acaso la descubren. 

A quienes metamos en su disco duro la noticia en bucle de una nueva vacuna, una nueva salida cada cierto tiempo, que en realidad nunca llegue. Entonces y solo entonces, será imposible volver a la antigua normalidad. Entonces, habremos muerto para siempre. 



domingo, 26 de julio de 2020

Las matemáticas de las lágrimas.

El ser humano a día de hoy me sigue pareciendo una de las mejores creaciones Divinas. Capaz de sentir emociones, de pensar, de tomar decisiones por su cuenta e incluso de aprender de sus propios errores. Dicho así parece sencillo de llevar a cabo, podríamos atribuirle también las mismas cualidades a cualquier otro animal.
Sin embargo hay algo más, una conexión espiritual con el mundo que nos rodea más allá de la mente, más allá de las capacidades individuales, somos capaces de ser. El hecho de ser conscientes de nuestra propia existencia y nuestra trascendencia en esa millonésima parte del tiempo cósmico llamada vida nos hace únicos e irrepetibles en esta realidad.

La maestra está a punto de entrar en clase, un murmullo anuncia de forma inequívoca su llegada. Es entonces cuando comienza la lección de hoy: 


Entendamos entonces el universo como una sucesión de números infinita a la cual le agregamos constantemente números aleatorios. Muchos de estos se repiten, claro está. No obstante, si elegimos una serie de números de un tamaño específico (cincuenta millones de cifras por ejemplo), el hecho de que haya una serie idéntica se torna algo más complicado. Cada uno de nosotros somos una serie diferente de cincuenta millones de cifras. 

En este punto habrás comprendido ya que a pesar de ser difícil, es altamente probable que si agregamos infinitamente números a esa lista, tarde o temprano vuelva a repetirse la misma secuencia.  

Ahora analicemos la serie en sí. Tuvimos que empezar en algún momento y en algún lugar a escribir el primer número. Lo hicimos en el momento 0, en la posición 0. Han pasado desde entonces mil millones de momentos.

Según esta teoría existimos en el pasado, nuestro número de cincuenta millones de cifras existió, existe y existirá en un futuro, hasta la eternidad, hasta que dejemos de sumar números a la lista. Podemos morir en nuestra realidad, pero no moriremos jamás en el espacio-tiempo. 

Y a mí qué me importa toda esa monserga, lo único que quiero es salir de esta clase, emborracharme con mis amigos y cerrar el último bar de este universo. Las noches llorando frente a mi ventana y la luz del flexo parpadeando fueron mis enemigas durante todo este tiempo. Cómo voy a preocuparme de si hay otras versiones de mí por ahí en el tiempo, si ni siquiera soy capaz de encontrarme a mí mismo en este. 

Y así acababa la entrada de su blog, con una sonrisa en la cara que acontecía un plácido sueño. Cerró la tapa del ordenador y se arropó con sus mejores mantas, era feliz con su vida.
Gracias a Dios que en el tiempo que le tocó vivir, la gente no salía a la calle ni tenían contacto físico. Su madre le contó una vez por videollamada, que hace diez mil años, una pandemia separó a la gente de sus seres queridos, obligando a la humanidad diez años después a vivir aislada, y dejó al planeta sin la mayor técnica de conexión ancestral jamás conocida, los abrazos, exponiéndola a cientos de años de lágrimas, lágrimas que esperan todavía su momento para desaparecer en esta interminable serie de números. 

jueves, 9 de abril de 2020

Guía influencer contra el aburrimiento.

Holi, mi nombre es Sergio Holguín, bienvenide a mi TEDx talk.

Muches de vosotres me habéis preguntade estos días cosas para hacer de este confinamiento un confinamiento ameno, agradable y healthy. No problem, os voy a contar unos cuantos consejitos para derrotar al bichito.

Número 1:
(Transición de vídeo con sonido de triángulo)

Levántate siempre con una sonrisa, aunque hayas estado hasta las 6 de la mañana en el comedor viendo la teletienda. Empezar el día prontito es algo que recomiendan todos los psicólogos, porque así aprovechamos mejor la mañana. Para desayunar, café y tostada con requesón, mermalada sin gluten y unos cuantos copitos de avena. Recuerda subirlo a instagram, el mundo necesita ver el desayuno influencer que te has preparado.

Número 2: 
(Transición de vídeo con sonido de trompeta)

Ahora, con el desayuno todavía en el esófago, vamos a hacer una rutina de ejercicios. Ten siempre tu móvil a mano, la gente está esperando tu próxima historia haciéndote unas cuantas flexiones con Bad Bunny de fondo. (De fondo musical, no quiero decir que esté el señor ese en tu cuarto, ¿me sa entendío no? ) Bueno, pues eso.

Número 3: 
(Transición de vídeo con sonido de taladro)

A continuación, amigue míe, llegó la hora de la ducha. Recuerda, la ducha no entiende de ideologías ni de sexo. Dúchate, España entera te lo agradecerá.

Número 4: 
(Transición de vídeo con sonido de la oruga de Los Simpsons gritando)

Llegó el momento de llamar la atención. No importa que no sepas música, o no sepas escribir. Canta, escribe, que si estás buene, tendrás muchos likes. Pero recuerda, la gente te sigue en masa por tu talento.

Número 5: 
(Transición de vídeo con los negros del ataúd bailando)

Come, bebe, fuma, caga, lo que suelas hacer al mediodía...Lo más importante es que antes de irte a dormir la siesta, te hagas una paja. La gente te lo agradecerá cuando despiertes, porque estarás de buen humor y no le amargarás la existencia a nadie.

Número 6: 
(Transición de vídeo con Gabriel Rufián diciendo: "golPistas.")

Trabaja, haz algo vague de mierda. Si trabajas solo, aprovecha el tiempo; Si trabajas en grupo, es importante que hagas como que aportas algo, con frases como "venga chicos, que esto hay que acabarlo hoy", o "esto es muy fácil".

Número 7: 
(Transición de vídeo con la cabeza de Spiriman)

Influencer, recuerda que tu público lleva horas sin saber nada de ti. Necesitas subir algo pronto, y la cena puede ser una buena excusa. Hazte un salmorejo, un filete de atún, algo, pero hazlo ya, que hay que irse a dormir pronto...¡Mañana hay que ir a comprar el pan! (Recuerda grabarlo también, porque llamar la atención es prioridad).

Y ya está chicxs. Espero que os hayan gustado mis consejitos. Recordad, bebed mucha lejía, que el agua deshidrata.





domingo, 5 de abril de 2020

La hora del café


"Cafelito que en mi cuerpo 
es transfusión de sangre nocturna, 
como la boca de un lobo, volcán que hierve; 
carbón y espuma."

Quiero rendirle un homenaje a todos esos momentos que pasamos en familia acompañados de uno. Cuando la tarde se asoma, cuando la madrugada hierve a las cinco, cuando el sonido de las calles por abrir resuena en la cabeza de un estudiante prisionero de sus dudas e incertidumbres. Cuando el intenso olor de la droga blanda despierta a los muertos en vida, cuando por menos de un euro aclaramos nuestras dudas antes de saltar al ruedo en la cantina.

Cuando es motivo de celebración, cuando durante un parón bebemos su esencia a trago corto. Cuando por disfrute lo alargamos hasta las tantas de la tarde en compañía de amigos y hermanos, en la terraza de un restaurante. Ritual que se lleva por delante todos los males de amores en un intenso pero breve instante. 

El café del "tenemos que hablar", el de "tengo que contarte algo", el de "lo siento, pero se ha acabado"...

Cafelito de antes de la final del falla, el de después de echar un polvo, el de llorar con tu hermano a la luz de la luna.

Café de ahora, café de entonces, café y coñac, café y cigarro, café, mujeres y viceversa, con edulcorante y pastas adornando la pobre mesa, café en silencio ¡Coño! (Esto es de Melendi, creo), café de domingo de resurrección después de una resaca importante.

Muchas formas de vivir y beber el elixir de la vida, cuando llegue el día y volvamos a vernos como antes. Beberemos el café más largo de nuestras vidas, volveremos a abrazar y a agitar con rabia el sobre de azúcar, porque nos merecemos disfrutar de ese placer, porque nos lo hemos ganado a pulso.

Porque solo así, despertaremos de esta pesadilla.



Gracias a Miguel A. García Argüez por inspirarme con su poesía para este artículo.


jueves, 23 de enero de 2020

La contraseña parental.

Las tonterías de VOX durarán hasta que la prensa quiera, o más bien hasta que nosotros dejemos de darles coba. Si bien ahora los periódicos solo sirven de servilletas cuando falta papel en los bares, ahora los panfletos electrónicos solo sirven de papel higiénico para otras cuestiones escatológicas. 

El problema también reside en las sedes de los partidos y específicamente en sus camellos. Hoy en España es más fácil conseguir cocaína que trabajo, y claro, existe un acuerdo entre periodistas y fachas para el trapicheo indiscriminado de dicha sustancia que llega a asustar por su gran eficacia.

Por ejemplo,un día cualquiera, en las oficinas de Ok Diario:

-¿Qué tienes Edu?
-Medio gramo, cincuenta euros, y te regalo una entrada pa'l concierto de Cepeda
-Lo dejamos en cuarenta y la entrada se la das a tu chiquillo, el de ADE. 
-Albert, tampoco de pases, que es mierda de la buena. 
-¿El concierto o la farla?
-No voy a entrar en valoraciones subjetivas.
-Ok boomer...

 Y así se trapichea, saliendo del cuarto de baño, haciendo la contraseña y dejando un buen titular encima de la cisterna para el uso y disfrute de los amantes de la desinformación (los de la banderita).

Precisamente los de la banderita son los que quieren ahora controlar lo que aprenden nuestros hijos, y no me parece del todo mal. Aún recuerdo mis clases teóricas de iniciación al sadocomunismo; siempre copiaba los ejercicios, porque claro, compartir información es comunismo, cosa que el profesor no terminó de comprender, porque me castigó sentándome delante de un proyector con un video de youtube, que mostraba en bucle un videoclip de Leticia Sabater.
"Hasta que no te lo aprendas no te levantas de la puta silla"  -gritaba mi profesor mientras se masturbaba en aquel cuarto de audiovisuales.

Luego estaban las clases de fundamentos del terrorismo islámico. Derechos laborales, química, redes sociales, trabajadores explotados...

Pero sin duda, la que mejor se me daba era la de composición moderna: te enseñaban a como rimar ''dale'' con ''dale'', a utilizar los mismos acordes en todas tus canciones, y a escribir en cada verso algo relacionado con follar.
Un día, un chico (uno de los repetidores) compuso una overtura para orquesta, en fin, joder, si no te vas a tomar en serio la escuela pues no vengas, deja de joder con tus acordes, tus armonías y tus contrapuntos, que a nadie le importa esa mierda.

En fin, señor Abascal, que si su hijo el día de mañana quiere salir de fiesta y comerse una buena polla, déjelo, que usted también fue joven y seguro que también lo hizo.

Saludos.

Sergio Holguín.
23-01-2020