jueves, 9 de abril de 2020

Guía influencer contra el aburrimiento.

Holi, mi nombre es Sergio Holguín, bienvenide a mi TEDx talk.

Muches de vosotres me habéis preguntade estos días cosas para hacer de este confinamiento un confinamiento ameno, agradable y healthy. No problem, os voy a contar unos cuantos consejitos para derrotar al bichito.

Número 1:
(Transición de vídeo con sonido de triángulo)

Levántate siempre con una sonrisa, aunque hayas estado hasta las 6 de la mañana en el comedor viendo la teletienda. Empezar el día prontito es algo que recomiendan todos los psicólogos, porque así aprovechamos mejor la mañana. Para desayunar, café y tostada con requesón, mermalada sin gluten y unos cuantos copitos de avena. Recuerda subirlo a instagram, el mundo necesita ver el desayuno influencer que te has preparado.

Número 2: 
(Transición de vídeo con sonido de trompeta)

Ahora, con el desayuno todavía en el esófago, vamos a hacer una rutina de ejercicios. Ten siempre tu móvil a mano, la gente está esperando tu próxima historia haciéndote unas cuantas flexiones con Bad Bunny de fondo. (De fondo musical, no quiero decir que esté el señor ese en tu cuarto, ¿me sa entendío no? ) Bueno, pues eso.

Número 3: 
(Transición de vídeo con sonido de taladro)

A continuación, amigue míe, llegó la hora de la ducha. Recuerda, la ducha no entiende de ideologías ni de sexo. Dúchate, España entera te lo agradecerá.

Número 4: 
(Transición de vídeo con sonido de la oruga de Los Simpsons gritando)

Llegó el momento de llamar la atención. No importa que no sepas música, o no sepas escribir. Canta, escribe, que si estás buene, tendrás muchos likes. Pero recuerda, la gente te sigue en masa por tu talento.

Número 5: 
(Transición de vídeo con los negros del ataúd bailando)

Come, bebe, fuma, caga, lo que suelas hacer al mediodía...Lo más importante es que antes de irte a dormir la siesta, te hagas una paja. La gente te lo agradecerá cuando despiertes, porque estarás de buen humor y no le amargarás la existencia a nadie.

Número 6: 
(Transición de vídeo con Gabriel Rufián diciendo: "golPistas.")

Trabaja, haz algo vague de mierda. Si trabajas solo, aprovecha el tiempo; Si trabajas en grupo, es importante que hagas como que aportas algo, con frases como "venga chicos, que esto hay que acabarlo hoy", o "esto es muy fácil".

Número 7: 
(Transición de vídeo con la cabeza de Spiriman)

Influencer, recuerda que tu público lleva horas sin saber nada de ti. Necesitas subir algo pronto, y la cena puede ser una buena excusa. Hazte un salmorejo, un filete de atún, algo, pero hazlo ya, que hay que irse a dormir pronto...¡Mañana hay que ir a comprar el pan! (Recuerda grabarlo también, porque llamar la atención es prioridad).

Y ya está chicxs. Espero que os hayan gustado mis consejitos. Recordad, bebed mucha lejía, que el agua deshidrata.





domingo, 5 de abril de 2020

La hora del café


"Cafelito que en mi cuerpo 
es transfusión de sangre nocturna, 
como la boca de un lobo, volcán que hierve; 
carbón y espuma."

Quiero rendirle un homenaje a todos esos momentos que pasamos en familia acompañados de uno. Cuando la tarde se asoma, cuando la madrugada hierve a las cinco, cuando el sonido de las calles por abrir resuena en la cabeza de un estudiante prisionero de sus dudas e incertidumbres. Cuando el intenso olor de la droga blanda despierta a los muertos en vida, cuando por menos de un euro aclaramos nuestras dudas antes de saltar al ruedo en la cantina.

Cuando es motivo de celebración, cuando durante un parón bebemos su esencia a trago corto. Cuando por disfrute lo alargamos hasta las tantas de la tarde en compañía de amigos y hermanos, en la terraza de un restaurante. Ritual que se lleva por delante todos los males de amores en un intenso pero breve instante. 

El café del "tenemos que hablar", el de "tengo que contarte algo", el de "lo siento, pero se ha acabado"...

Cafelito de antes de la final del falla, el de después de echar un polvo, el de llorar con tu hermano a la luz de la luna.

Café de ahora, café de entonces, café y coñac, café y cigarro, café, mujeres y viceversa, con edulcorante y pastas adornando la pobre mesa, café en silencio ¡Coño! (Esto es de Melendi, creo), café de domingo de resurrección después de una resaca importante.

Muchas formas de vivir y beber el elixir de la vida, cuando llegue el día y volvamos a vernos como antes. Beberemos el café más largo de nuestras vidas, volveremos a abrazar y a agitar con rabia el sobre de azúcar, porque nos merecemos disfrutar de ese placer, porque nos lo hemos ganado a pulso.

Porque solo así, despertaremos de esta pesadilla.



Gracias a Miguel A. García Argüez por inspirarme con su poesía para este artículo.