Las tonterías de VOX durarán hasta que la prensa quiera, o más bien hasta que nosotros dejemos de darles coba. Si bien ahora los periódicos solo sirven de servilletas cuando falta papel en los bares, ahora los panfletos electrónicos solo sirven de papel higiénico para otras cuestiones escatológicas.
Por ejemplo,un día cualquiera, en las oficinas de Ok Diario:
-¿Qué tienes Edu?
-Medio gramo, cincuenta euros, y te regalo una entrada pa'l concierto de Cepeda
-Lo dejamos en cuarenta y la entrada se la das a tu chiquillo, el de ADE.
-Albert, tampoco de pases, que es mierda de la buena.
-¿El concierto o la farla?
-No voy a entrar en valoraciones subjetivas.
-Ok boomer...
Y así se trapichea, saliendo del cuarto de baño, haciendo la contraseña y dejando un buen titular encima de la cisterna para el uso y disfrute de los amantes de la desinformación (los de la banderita).
Precisamente los de la banderita son los que quieren ahora controlar lo que aprenden nuestros hijos, y no me parece del todo mal. Aún recuerdo mis clases teóricas de iniciación al sadocomunismo; siempre copiaba los ejercicios, porque claro, compartir información es comunismo, cosa que el profesor no terminó de comprender, porque me castigó sentándome delante de un proyector con un video de youtube, que mostraba en bucle un videoclip de Leticia Sabater.
"Hasta que no te lo aprendas no te levantas de la puta silla" -gritaba mi profesor mientras se masturbaba en aquel cuarto de audiovisuales.
Luego estaban las clases de fundamentos del terrorismo islámico. Derechos laborales, química, redes sociales, trabajadores explotados...
Pero sin duda, la que mejor se me daba era la de composición moderna: te enseñaban a como rimar ''dale'' con ''dale'', a utilizar los mismos acordes en todas tus canciones, y a escribir en cada verso algo relacionado con follar.
Un día, un chico (uno de los repetidores) compuso una overtura para orquesta, en fin, joder, si no te vas a tomar en serio la escuela pues no vengas, deja de joder con tus acordes, tus armonías y tus contrapuntos, que a nadie le importa esa mierda.
En fin, señor Abascal, que si su hijo el día de mañana quiere salir de fiesta y comerse una buena polla, déjelo, que usted también fue joven y seguro que también lo hizo.
Saludos.
Sergio Holguín.
23-01-2020